Uff.... encontré esto que escribí hace un año y medio, leerlo de nuevo me dió una sensación de libertad que había olvidado ¡Qué fuerte cuando te das cuenta que no eres la misma!
Hace tiempo que vengo posponiendo hacer esto, escribirte y decirte lo que me faltaba expresarte.
Y es que no sé por qué últimamente te estuve recordando con tanto coraje, si ya tengo lo que quería, alejarnos, dejar de verte cerca y cada quien siguiera su curso. Pero al parecer no era sólo físicamente, si no también alejarte de mis emociones y mis pensamientos y para lograrlo tengo algunas cosas que decirte.
Soy más yo y me siento mejor desde que dejé de cargarte, desde que decidí tomar las decisiones para mi misma sin tener que pensarte o ponerte como prioridad. Soy más feliz desde que te dejé y deje de forzarme a hacer cosas que no quería, como darte mi energía para que lograras salir de cada hoyo que tú solo cavabas.
Dejé de tenerle miedo a estar sola e incluso me di cuenta que por mucho tiempo pensé que nadie mejor iba a llegar, que era lo único que podía tener, por lo tanto no podía esperar nada mejor, tenía que conformarme, tanto así, que me creí ser poca cosa y para poder creérmelo bien empecé a tratarme a mi misma como poca cosa para estar a tu altura, de lo que me dabas y puuum.... cuando decidí que ya no te quería cerca tuve la oportunidad de conocer a la mejor persona que me estuvo esperando todo este tiempo ¡YO! Me empecé a conocer, me di tiempo para mí y a consecuencia de eso, hoy, vivo nuevas experiencias, momentos y personas a mi lado.
En esta vida todo es causa-efecto, depende de lo que haga es el resultado que voy a tener, depende de como me sienta es como voy a vivir y dependiendo de lo que quiera es lo que voy a hacer para obtenerlo. Sí, porque no sólo se trata de pensarlo, si no de actuar en consecuencia de ello y sí, eso también lo aprendí poco después de hacer tu maleta.
Me enseñaste que no estoy para que me quieran a medias, que no me merezco llorar más que sonreír
en un día, que puedo contagiarle a quien sea las chispas de luz que tengo y curiosamente estos días estuve olvidando. Tal vez por eso te recordaba, para que no se me olvidara que si algo no me hace sentir feliz o tranquila conmigo tengo que actuar para solucionarlo.
Aprendí que yo amo de una forma increíble, que doy mucho por que tengo mucho, que me esfuerzo, me entrego, me apasiono y amo con intensidad, no soy de de las personas que sale corriendo por que se asusta y que si amo con esa intensidad a alguien más debo amarme a mi misma de igual forma y hasta ahora voy por muy buen camino.
Por eso ahora me doy cuenta que esta carta no es para ti, si no para mi, que a quien debo perdonar es a la Desy que estuvo contigo ese tiempo, por que me forcé a estar donde no quería, por llorarle a quien no le debí de llorar, por haberme obligado a quedarme más de lo que debía, por soportar e incluso por hacerle sentir a mi cuerpo asco, rechazo y dolor estomacal al forzarlo ver, escuchar o sentir a quien no quería.
Hoy sólo quiero decirte algo a ti...
¡Gracias! Por enseñarme lo que no quiero y lo que no merezco. Me prometo no volver a permitirlo, por que nada y nadie justifica dañarse a uno mismo mientras buscas reparar a alguien que no quiere repararse a sí mismo. Entendí que yo estoy para levantar, reparar, consolar y empujarme a mi misma, que suficiente trabajo emocionante tengo para ser Desy.
Estos días estuve muy asustada por repetir una historia similar a la que tuvimos, lo tuve en la cabeza por muchos días, la verdad fue por meses y te recordaba con mucho coraje, por que seguías en mi cabeza y lo único en lo que podía pensar era en que otra vez me iba a equivocar, que otra vez estaba actuando como cuando estaba contigo y justo ayer después de tantos días llegó el pensamiento que necesitaba.... No tengo culpa, no era yo la actúo con ganas de dañar, la que no supo querer y mucho menos la que lastimo un cariño sincero. Lo que sí fui, fue la sumisa que se dejó pisotear, que quiso más a otro que a si misma, lo puso primero y eso no pienso negarlo. Pero gracias a ese pensamiento me dí cuenta que lo que intentaba decirme mi cabeza durante este tiempo que te recordé. Esa Desy ya no esta aquí, que deje de aferrarme a ella por que ya se fue, se despidió hace mucho tiempo y no va a volver a este momento de mi vida por que ya no existe.
La verdad, pensé que iba a terminar mentándote la madre cuando decidí escribir esto, pero eso ya lo he hecho por mucho tiempo y de muchas formas, además me hago daño a mi misma y es bastante pendejo provocarme sentimientos que me lastiman, por eso, es momento de que te vayas y tú cargues tu maleta de consecuencias de todo lo que hiciste. Así que es toda tuya, ya no la quiero.
Así que hoy por mi... Me toca aprender con alguien más, alguien con quien decidí trabajar en equipo y necesito que mi mente esté en el aquí y ahora, ya no va a voltear a ver esa maleta que habías dejado por que no es mía, la responsabilidad es tuya y hoy te toca llevártela.
Y es que no sé por qué últimamente te estuve recordando con tanto coraje, si ya tengo lo que quería, alejarnos, dejar de verte cerca y cada quien siguiera su curso. Pero al parecer no era sólo físicamente, si no también alejarte de mis emociones y mis pensamientos y para lograrlo tengo algunas cosas que decirte.
Soy más yo y me siento mejor desde que dejé de cargarte, desde que decidí tomar las decisiones para mi misma sin tener que pensarte o ponerte como prioridad. Soy más feliz desde que te dejé y deje de forzarme a hacer cosas que no quería, como darte mi energía para que lograras salir de cada hoyo que tú solo cavabas.
Dejé de tenerle miedo a estar sola e incluso me di cuenta que por mucho tiempo pensé que nadie mejor iba a llegar, que era lo único que podía tener, por lo tanto no podía esperar nada mejor, tenía que conformarme, tanto así, que me creí ser poca cosa y para poder creérmelo bien empecé a tratarme a mi misma como poca cosa para estar a tu altura, de lo que me dabas y puuum.... cuando decidí que ya no te quería cerca tuve la oportunidad de conocer a la mejor persona que me estuvo esperando todo este tiempo ¡YO! Me empecé a conocer, me di tiempo para mí y a consecuencia de eso, hoy, vivo nuevas experiencias, momentos y personas a mi lado.
En esta vida todo es causa-efecto, depende de lo que haga es el resultado que voy a tener, depende de como me sienta es como voy a vivir y dependiendo de lo que quiera es lo que voy a hacer para obtenerlo. Sí, porque no sólo se trata de pensarlo, si no de actuar en consecuencia de ello y sí, eso también lo aprendí poco después de hacer tu maleta.
Me enseñaste que no estoy para que me quieran a medias, que no me merezco llorar más que sonreír
en un día, que puedo contagiarle a quien sea las chispas de luz que tengo y curiosamente estos días estuve olvidando. Tal vez por eso te recordaba, para que no se me olvidara que si algo no me hace sentir feliz o tranquila conmigo tengo que actuar para solucionarlo.
Aprendí que yo amo de una forma increíble, que doy mucho por que tengo mucho, que me esfuerzo, me entrego, me apasiono y amo con intensidad, no soy de de las personas que sale corriendo por que se asusta y que si amo con esa intensidad a alguien más debo amarme a mi misma de igual forma y hasta ahora voy por muy buen camino.
Por eso ahora me doy cuenta que esta carta no es para ti, si no para mi, que a quien debo perdonar es a la Desy que estuvo contigo ese tiempo, por que me forcé a estar donde no quería, por llorarle a quien no le debí de llorar, por haberme obligado a quedarme más de lo que debía, por soportar e incluso por hacerle sentir a mi cuerpo asco, rechazo y dolor estomacal al forzarlo ver, escuchar o sentir a quien no quería.
Hoy sólo quiero decirte algo a ti...
¡Gracias! Por enseñarme lo que no quiero y lo que no merezco. Me prometo no volver a permitirlo, por que nada y nadie justifica dañarse a uno mismo mientras buscas reparar a alguien que no quiere repararse a sí mismo. Entendí que yo estoy para levantar, reparar, consolar y empujarme a mi misma, que suficiente trabajo emocionante tengo para ser Desy.
Estos días estuve muy asustada por repetir una historia similar a la que tuvimos, lo tuve en la cabeza por muchos días, la verdad fue por meses y te recordaba con mucho coraje, por que seguías en mi cabeza y lo único en lo que podía pensar era en que otra vez me iba a equivocar, que otra vez estaba actuando como cuando estaba contigo y justo ayer después de tantos días llegó el pensamiento que necesitaba.... No tengo culpa, no era yo la actúo con ganas de dañar, la que no supo querer y mucho menos la que lastimo un cariño sincero. Lo que sí fui, fue la sumisa que se dejó pisotear, que quiso más a otro que a si misma, lo puso primero y eso no pienso negarlo. Pero gracias a ese pensamiento me dí cuenta que lo que intentaba decirme mi cabeza durante este tiempo que te recordé. Esa Desy ya no esta aquí, que deje de aferrarme a ella por que ya se fue, se despidió hace mucho tiempo y no va a volver a este momento de mi vida por que ya no existe.
La verdad, pensé que iba a terminar mentándote la madre cuando decidí escribir esto, pero eso ya lo he hecho por mucho tiempo y de muchas formas, además me hago daño a mi misma y es bastante pendejo provocarme sentimientos que me lastiman, por eso, es momento de que te vayas y tú cargues tu maleta de consecuencias de todo lo que hiciste. Así que es toda tuya, ya no la quiero.
Así que hoy por mi... Me toca aprender con alguien más, alguien con quien decidí trabajar en equipo y necesito que mi mente esté en el aquí y ahora, ya no va a voltear a ver esa maleta que habías dejado por que no es mía, la responsabilidad es tuya y hoy te toca llevártela.



Comentarios
Publicar un comentario